viernes, 15 de mayo de 2009

los Tsáchilas

ubicado a 3 horas al sudeste de Quito en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas


VESTIMENTA MASCULINA: parte principal de su atuendo utilizaba un manpe tsanpá, llamado chumbillina, un sencillo corte de tela rectangular, semejante a una falda usada unos diez o quince centímetros por encima de la rodilla, con rayas en colores azul marino y blanco. Las franjas no debían tener menos de dos centímetros ni más de cuatro. También consta el sendori, de color rojo y que lo usaba como faja, dándole dos vueltas alrededor de la cintura y ajustándolo con un nudo delantero. Para tener cubierta la parte superior del tronco vestían el nanun panu (tela para tener al hombre). Esta prenda de vestir rectangular mide 90 centímetros por 1.80 centímetros. Para asistir a una fiesta tradicionalmente se ha utilizado el nanun panu especial de seda o de algodón estampado. Aún se rasura el cabello por la parte posterior de la cabeza hasta muy cerca de la corona, teniendo el cuidado de dejar en la parte superior el pelo muy largo al que hacían caer hacia delante, embadurnándolo con el líquido rojizo extraído del achiote. Para las fiestas, a más de su atuendo tradicional, el hombre de esta etnia agregaba un misilí, un adorno de algodón de figura circular como una especie de corona con un diámetro comprendido entre los 12 a 18 centímetros. Además, se ataviaba el cuello con cintas amarradas y sujetadas en la parte delantera con un imperdible; podían reemplazar las cintas por un Winun panu, una tela cuadrada de unos de unos ochenta centímetros por lado. El súlulu es banda circular de plata en la cual hay unidas muchas ajorcas y que se lo ponían encima de las cintas o del winun panu. Los colorados adornaban sus muñecas con los calatasillí, unas pulseras de plata de unos 6 a 7 centímetros de largo, amarradas en los extremos circulares con piolas. Estos adornos los empezaban a usar al momento de casarse como prueba de virilidad. Si enviudan se los quitaban en señal de luto.
Con el huito trazaban en el rostro franjas horizontales, un poco delgadas, dejando para el tronco y las extremidades el dibujo de líneas más gruesas. VESTIMENTA FEMENINA: La mujer Tsáchila, en cambio, aún utiliza el tunán, como prenda principal de su atuendo, que es una falda amplia en la que se alternan los colores verde, azul, amarillo y el rojo; va asegurada a la cintura. La distribución de los colores se da de acuerdo al gusto de la mujer que la usa. El largo de la prenda depende de la edad de la mujer; si es anciana puede llegarle casi hasta los tobillos; si es joven, hasta la rodilla o aún más arriba, según el gusto de la chica. Además, antes llevaba amarrada al cuello una tela de 90 por 90 centímetros que no tiene nombre. Como complemento de su vestuario adornaba el cuello con win (mullo), la chaquira o centecillas de vidrio que las preferían de color azul marino y rojo brillante. Por supuesto que hay mujeres de avanzada edad que no quieren olvidar su abalorio antiguo y usan entonces semillas o pepitas silvestres a las que insertan en piolas usándolas conjuntamente con el mullo. Cuando salían antes a la ciudad decoraban su cuerpo con el negro del hito y el rojo del achiote, semejante a la pintura de los hombres. Era común, hasta hace poco tiempo, pintarse con un punto rojo de achiote en el centro de la frente y en toda la raya del cabello. No usaron nunca el achiote en el cabello, pues éste es uso exclusivo del hombre colorado. Cuando la mujer asistía a una fiesta también usaba un cinturón de tela semejante al sendori de los hombres, que puede ser del color que la mujer prefiera, no solamente rojo.

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